3/8/13

Cuento: "Trago"

La jornada había producido en todos un agotamiento psicológico considerable. Pero ahí estábamos, haciendo bromas ocurrentes y planeando dónde almorzaríamos esa tarde.

El comedor, como siempre, con olor a caldo de res y pollo frito. Cuatro almuerzos del día con horchata por favor.

Mientras esperábamos la comida platicamos sobre los temas que atravesaban nuestras mentes: unos de mujeres, otros de comida, otros de medicamentos y alguien permanecía escuchando, en silencio.

Llega el caldito de res, el pollo en jocón y las hilachas. A almorzar se ha dicho; se escuchaba el golpeteo de los cubiertos contra la vajilla barata, los huesos de pollo desgarrarse, un 'buen provecho mucha'... y un sorbo de horchata a través de una delgada pajilla que me otorgaba una deliciosa dosis de horchata bien fría... cuando repentinamente una sensación se hace presente a través de la delgada pajilla, logro percibir, entre lo líquido y suave de la horchata, algo sólido y totalmente desagradable pasando a través de la garganta hasta alcanzar el punto de no regreso. Algo raro tenía eso y me lo tragué.