domingo, agosto 03, 2014

Relato: "Deslices."

Cuestionándome cada intenso recuerdo, buscándole aristas nuevas y dimensiones causativas imputables, tratando de validar la incongruencia acontecida, ahogado en el pensamiento inevitable del por qué, del cómo.

Vanamente probando responder ¿cómo huir del putativo inevitable de estos eventos?

Ahí me hallaba redactando mentalmente las palabras, gestos, tonos, volúmenes y gorgorismos para expresarte que no hay rebanadas de cordura o razón que puedan justificarme, amor; deslices.

martes, julio 22, 2014

Texto: "Ambivalente."

No estoy seguro de cuánto más permaneceré debatiendo, por obstinación o dedicación o entrega (necedad me decía usted), incansablemente la dicotomía de, cada estúpida noche, alcanzar el cansancio, aferrarme a la lucidez, desarmarme en ló(gi)cas sentimentalidades, ahondar en lo onírico, amarla.

No estoy seguro de cuánto más permaneceré debatiendo incansablemente la dicotomía, a pesar del obvio, consuetudinario, híper predecible, oximorónico, cuasi verosímil y natural/realista (inversamente proporcional) resultado: concluyo el debate optando por el no dormirme sin ti (juntos) para, inevitablemente, cambiar al sí soñarte conmigo (juntos).

Es una dicotomía que resulta en una conclusión (juntos), en dos realidades/naturalezas de amarla. Así, extraña (necia me decía usted).

jueves, julio 10, 2014

Relato: "Círculo de Do (Canción de otra época)"

C: El cigarro radiante y la voz quebrada materializaban un pasaje que recordaba a Cabral días antes de morir.
Am: Inevitablemente pensando en la mujer que acompañaba mi vida, opuesta pero complementaria, inspiradora, efímera, desaparecida.
Dm: Evidenciándose las cicatrices quiméricas, consecuentes con los anuncios de la muerte inevitable.
G7: Internamente se armaba mi conflicto.

miércoles, junio 18, 2014

lunes, junio 09, 2014

Relato: "Llegó"

Había bebido ya varios tragos cuando llegó.

Yo estaba pasándomela de lujo, ebrio y contento durante toda la tarde. Sí qué es interesante la casualidad, recién comencé a extrañarla cuando llegó, inesperadamente, sonriendo, hermosa, inevitable de notar, de blusa azul con encaje en la espalda, desmaquillada e inquieta.

Mejor me marché.

domingo, mayo 25, 2014

Cuento: "Secreto"

Deseo, secretamente, regresar a los días en los que despertábamos abrazados y le besaba la mejilla mientras entrecruzábamos las piernas y, con los ojos cerrados, la abrazaba. A usted, mala compañía de mal tiempo.

Quiero, secretamente, decirle que la extraño.

Necesito, secretamente, hablarle, serle útil, escucharla reír.

Espero, secretamente, llegar a amarla sin deseos, querencias, necesidades ni esperanzas secretas.

lunes, mayo 12, 2014

Narración: "Esperanza"

Juraba, por mi orgullo, enviarte al lugar más recóndito de mi corazón, al más lejano, profundo, yermo y abyecto. Pero, con certeza, sabía que al mínimo roce de mi mano contra la tuya, de la percepción de una ínfima partícula de tu aroma, de la más empañada visualización de tu silueta o del más tenue susurro de tu voz yo te buscaría allí, en lo recóndito, lejano, profundo, yermo y abyecto; porque a donde quisiera enviarte, siempre sería en mi corazón.

Insistirá, entonces, la esperanza de pensarnos juntos, hablándonos de nosotros, recostados en el mismísimo centro de la oscuridad, improvisando amor mientras ignorábamos el inevitable fin de la noche, la despedida y la añoranza de ti para mí y de mí para ti.

domingo, mayo 11, 2014

Narración: "¿Accidental?"

Escuché el resbalar chillante de los neumáticos sobre el terreno de grava, percibí la inmaniobrabilidad del volante y sentí el momento exacto en el que se levantaban los neumáticos izquierdos provocando la inconfundible sensación de empuje durante un abrupto cambio de dirección. Giraba y giraba mientras yo golpeaba contra cristales rotos, plásticos fundidos, metales contorsionados, sujetado al cinturón de seguridad que rompía mi clavícula y mis costillas.

Limpiando la sangre de mis ojos y escupiendo la bilis, percibí el penetrante olor a gasolina entre el aroma a frenos quemados, neumáticos chamuscados, orín involuntario y el alcohol que llevaba.

Narración: "La segunda vez que te cargué"

En mi hombro derecho yacía parte del cofre de madera. Un ligero peso sobre una pequeña parte de mi cuerpo, pero te juro que cargaba con más: cargaba la presión de un pecho angustiado, de un vacío en el estómago, la piernas débiles, la sensación de caer, la humedad en los ojos, el ardor en la boca, el miedo al silencio, la quemazón en la planta de los pies, la ausencia de luz, el rechinar de las muelas, la mejía empapada...

Dejamos en ese cofre lo más frágil de ti, lo ligero de ese peso y todo lo demás que cargaba esa tarde.

Me quedo todo lo demás.