21/1/10

Ensayo

UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA
FACULTAD DE ODONTOLOGÍA
FISIOLOGÍA HUMANA
Prof. Dr. Maynor Alberto Herrera Méndez
Alumno: Max Alejandro Carrillo Flores 200910847

PERSONAJES HISPANOAMERICANOS QUE CONTRIBUYERON EN EL DESARROLLO DE LA FISIOLOGÍA

Nuestra naturaleza, nuestras acciones y reacciones, la explicación de cómo nos levantamos cada día y acostamos cada noche. Situaciones, tan comunes e insospechadas para muchos, como el “simple” hecho de comer, ir al baño, un dolor de cabeza. En fin, circunstancias tan usuales y diarias para muchas personas, pero que pueden llegar a ser ínfimamente más complejas y estructuradas de lo que creemos en realidad.

La verdadera esencia humana y su funcionalidad como organismo viviente, compuesto y sumamente complejo era una explicación que simulaba ser distante en épocas previas. Pero hemos demostrado que somos una especie que trascendió sus fronteras, al límite de podernos definir y tener consciencia sobre nuestra propia existencia. Hemos cruzado las barreras de nuestra propia naturaleza y podido explicar, en gran medida, nuestro funcionamiento, y consabido la noción de que todas y cada una de nuestras células funcionan de manera específica, formando tejidos, a su vez órganos, y cuyo propósito fundamental es hacer funcionar, de forma estable, sostenible y casi autosuficiente al cuerpo humano. Somos seres complejos, en todos los sentidos, pero hemos sabido definir nuestra propia complejidad en una forma, por así decirlo, artística.

Lo anteriormente expuesto, tiene como consecuencia inmediata el nacimiento de una gran ciencia: La fisiología, entre otras, abarcando un campo de estudio no muy bien definido en aquéllos días. Pero con la necesidad humana de explorar, de conocer, de saber: nuestra curiosidad innata, se estableció como una ciencia médica concerniente a la biología (y por ende a la vida y lo que la rodea) en su forma más pura.

A lo largo de los siglos, conforme la humanidad evolucionaba en el aspecto académico y social, la forma de la fisiología quedó establecida, pulida y resaltada como ciencia biológica bien establecida y con un campo de estudio amplio. Tomando como base, también, ciencias no tan íntimamente relacionadas con los aspectos biológicos, pero cuyas leyes también se aplican a las funciones vitales de los organismos vivientes.

Sobrellevando lo ya mencionado: la evolución y definición clara de la fisiología; deseo incluir la aclaración de que mis siguientes afirmaciones, opiniones y juicios, están basados y orientados exclusivamente a una especialización de la fisiología: La fisiología humana.

Girando el avance de la fisiología, quiero centrarnos en lo concerniente a la fisiología y su historia en Hispanoamérica.

Como diría Ganivet “El hombre es el más misterioso y el más desconcertante de los objetos descubiertos por la ciencia” comenzamos nombrando los aportes realizados por distintos científicos hispanoamericanos al crecimiento y a la historia de la Fisiología humana.

Empezamos mostrando los aportes hechos por doctores guatemaltecos. Tenemos al Doctor José Felipe Flores, quien diseñó, para la Universidad de San Carlos de Guatemala, estatuas de color y tamaño natura, en las cuales se podía apreciar los órganos del cuerpo humano, los cuales eran removibles, lo cual facilitó el estudio de la fisiología y la anatomía en Guatemala.

Además, tenemos al Doctor Manuel Trinidad de Avalos y Porres, a quien se le atribuye la fundación de la mentalidad investigativa-científica en la Universidad de San Carlos de Guatemala, por la evidencia que existe en sus trabajos médicos experimentales, como transfusiones e inoculaciones, así como las primeras vivisecciones en animales. Además, hizo una descripción de la circulación semi-cruzada (en operaciones de corazón).

Ahora, pasamos a mostrar los aportes dados por científicos hispanoamericanos de gran renombre, tenemos el avance propinado por un reconocido médico y bioquímico argentino: Luis Federico Leloir, quien aportó diversas publicaciones y descubrimientos, entre ellos, “Suprarrenales y el metabolismo de los hidratos de carbono”, en el que relacionaba la función de las glándulas suprarrenales y su estimulación a las proteínas para volverse hidratos de carbono, esto en 1934.

Al año siguiente, el fisiólogo chileno-argentino, Eduardo Braun-Menéndez hizo su mayor labor para la fisiología: el descubrimiento de la Angiotensina (vasoconstrictor, el más potente del organismo). Además de haber elaborado su tesis sobre la relación existente entre la hipófisis y el diencéfalo con la presión sanguínea.

En 1945, el farmacéutico, médico y fisiólogo argentino, Bernardo Alberto Houssay, publicó el tratado “Fisiología Humana”, que posteriormente fue traducido a las principales lenguas. Su reconocimiento y renombre internacional fue consagrado por premios dado por The Univerisity Of Toronto (La Universidad de Toronto, Canadá), The Royal College Of Physicians (La Universidad Real De Fisiólogos, Inglaterra), The Royal Society Of New South Wales (La Universidad Real De La Nueva Gales Del Sur, Australia). Y en 1947 recibe el Premio Nobel de Fisiología, por su trabajo, que ayudó a comprender la influencia del lóbulo anterior de la hipófisis en la distribución y metabolismo de la glucosa en el cuerpo.

Entre los años 1950 y 1960, Houssay, creó el Instituto de Biología y Medicina Experimental, y, junto a sus compañeros, elaboró una extensa cantidad de investigaciones y trabajos sobre áreas abarcadas por la fisiología. (aparte de sus colaboraciones con la endocrinología, farmacología, nutrición, etc.).

De nuevo, en 1967, Luis Leloir, aportó conocimientos a la fisiología, esta vez, su trabajo sobre las propiedades del glucógeno sintético y natural del hígado. En 1970 recibió el Premio Nobel de Química y realizó un notable avance en el conocimiento y estudio de las glicoproteínas.

Otro personaje importante en la historia de la fisiología fue el médico venezolano, naturalizado estadounidense, Baruj Benacerraf. Recibió, en 1980, el Premio Nobel de Fisiología y Medicina al demostrar que todos los individuos pueden responder frente a un mismo antígeno soluble, pero cada individuo reconoce distintos determinantes antigénicos del antígeno. A su vez aclaró que este patrón de reconocimiento es heredado de los progenitores, según las Leyes de Mendel.

En el año de 1983, César Milstein, bioquímico argentino, trabajó en el estudio de las inmunoglobulinas, adelantando así la comprensión del proceso por el cual la sangre produce anticuerpos. En el mismo año, junto a otros científicos desarrolló una técnica para generar los llamados anticuerpos monoclonales (anticuerpos con una misma estructura química capaces de detectar una antígeno específico). En resumen, aportó grandemente al conocimiento del sistema inmunitario humano.

Notando los adelantos y avances que tuvo la fisiología, en el período de 1930 a 1980, proporcionados por científicos hispanoamericanos podemos ver claramente que el aporte cultural y científico es invaluable. Podemos concluir entonces, que, aunque la cultura y ciencia hispanoamericana, en lo relativo a la fisiología, no estuvo presente desde la concepción amorfa de la fisiología, y no fue hasta hace unos años que se escuchó la voz hispanoamericana, es claro que aportó grandes aclaraciones al conocimiento, y a su vez, le dio vitalidad y reforzó el gran camino que la fisiología ha recorrido desde épocas remotas.

Sabemos que aún falta mucho por descubrir, por entender, por preguntarse, y que la misma evolución va perfeccionando los procesos fisiológicos naturales del ser humano. Pero es un camino que seguirá, restan muchas preguntas por resolver, y muchos científicos más por aparecer. Así la historia de la fisiología seguirá forjándose y escribiéndose, mientras tengamos la necesidad de aprender sobre nuestro funcionamiento.

Autor: Max A. Carrillo Flores

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